¿Por qué no me gusta que me toquen? 6 Causas del rechazo al contacto físico

¿Por qué existen personas que no pueden tolerar el contacto físico? ¿Qué causa este malestar ante el contacto de los demás? Descubre las principales causas y cómo lidiar con ello.

19 DIC 2023 · Última modificación: 15 ENE 2024 · Lectura: min.
¿Por qué no me gusta que me toquen? 6 Causas del rechazo al contacto físico

Muchas personas pueden tener dificultades en el momento de mostrar cariño a través del tacto, ya sea tanto a desconocidos como a familiares, amigos cercanos o incluso a su propia pareja. Esta actitud puede ser debida a diferentes causas distintas, pero lo importante aquí es que, como humanos, se está programado para anhelar y necesitar de cierto contacto. Es decir, el rechazo al contacto físico puede afectar tanto nuestra salud mental como nuestro bienestar físico.

¿Por qué no me gusta que me toquen?

Algunas de las razones más comunes que otras por las que las personas pueden experimentar cierto rechazo al contacto físico son las siguientes:

  1. Sufres una fobia: La hafefobia se trata de la fobia específica a ser tocado. De hecho, se trata de un trastorno de la ansiedad que puede ser una condición que puede afectar en muchos aspectos debido a que puede afectar en casos en los que se deba dar la mano o incluso al ser rozado por un extraño.
  2. Padeces de un trastorno de salud mental: La aversión al tacto se trata de un síntoma que puede estar relacionado con un trastorno de la salud mental como es la ansiedad, la depresión o el trastorno de estrés postraumático. En muchos casos, este tipo de afecciones suelen estar relacionadas con los trastornos de ansiedad, más específicamente, la ansiedad social.
  3. Lidias con un trauma: Si padeciste de una situación negativa durante el pasado relacionados con el rechazo físico, entonces esto puede afectarte y sentirte mal cuando alguien te toque. En estos casos, el trauma más común que suele relacionarse con la aversión al tacto es, precisamente, haber sufrido de un abuso o una agresión sexual.
  4. Estilo de apego evitativo: El estilo de apego hace referencia a la manera en la que te relacionas con otras personas, ya sea en vínculos más cercanos o íntimos. Según las investigaciones al respecto, existen tres estilos de apego principales: el seguro, el ansioso y el evitativo. Normalmente, las personas que no les gusta que le toquen suelen tener un estilo de apego evitativo, que se suele desarrollar debido a que durante la infancia los padres mostraron muy poco o ningún efecto, lo que ha implicado que aprendas a reprimir los sentimientos de soledad y aislamiento. Como resultado, esto puede convertirse con un rechazo al contacto físico.
  5. Te sientes desconectado emocionalmente de los demás: La desconexión emocional puede ocurrir debido a que has experimentado un problema con una persona cercana y no sabes cómo solucionarlo. Cuando esto sucede, puede ser normal que sientas rechazo o que te toque esta persona.
  6. Hipersensibilidad: Otro de los motivos que pueden causar que las personas no les gusten que las toquen es la hipersensibilidad. En estos casos, las personas sienten mucha estimulación ante los sentidos, lo que puede implicar que en algunos casos se sienten sobresaturadas y no quieran recibir más estímulos. Esta condición puede relacionarse con trastornos como el autismo, el TDAH o la ansiedad.

¿Cómo puede afectar el rechazo al contacto físico?

La falta de contacto físico con los demás puede acabar afectando más de lo que podrías imaginar. Por un lado, esto puede causar estrés, ansiedad e incluso depresión debido a que el tacto se trata de un sentido que puede ayudar a sentirte más conectado, seguro y satisfecho. 

¿Qué hacer si no te gusta que te toquen?

¿Qué hacer si no te gusta que te toquen?

Si sientes que esta falta de contacto físico puede ser debido a un problema de salud mental o una dificultad emocional, algunos consejos a tener en cuenta:

  • Comunícate: El primer paso para sentirte más cómodo ante el contacto físico es precisamente comunicar que esto no te gusta demasiado. Esto te ayudará a tener el control de estas situaciones y, por lo tanto, sentirte más cómodo cuando quieras ampliar este tipo de afecto.
  • Reduce tu estrés: Las prácticas conscientes como la meditación pueden ayudarte a reducir tanto el estrés como la ansiedad. Esto es debido a que la atención plena nos permite prestar atención a los pensamientos y sentimientos del momento presente, siempre sin juzgarlos. Por lo que, con el tiempo, podrás tener un mayor control sobre la incomodidad que puedes sentir ante este rechazo al afecto.
  • Da pequeños pasos: Afrontar este problema no implica dar grandes pasos de un día a otro. Por lo contrario, es importante que te muevas a tu propio ritmo y hacer solo aquello que te resulte más cómodo. Esto implica dar pequeños pasos, como, por ejemplo, en determinados momentos abrazar a alguien que es de mucha confianza o dar la mano.
  • Acude a terapia: Si sientes que este rechazo al contacto físico te está limitando en muchos aspectos, es importante que acudas a un profesional de la salud mental. Un profesional de la psicología podrá ayudarte a entender de dónde surge y qué pasos puedes tomar para afrontarlo.

Como puedes ver, el contacto físico es esencial para disfrutar no solo de una buena salud psicológica sino también física. Por lo que, si crees que esto te está afectando en varios aspectos, es importante que empieces a trabajar en ello.

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Escrito por

Moisés Suárez Nordelo

Psicólogo General Sanitario experto en psicología deportiva. Además, cuenta con diversa formación que ha cursado en diferentes cursos, como mediación intergeneracional en conflictos de familia, técnicas de mindfulness, igualdad y adicciones. Le gusta trabajar en que las personas puedan expresarse con naturalidad, confianza y sin juicios.

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