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¿Qué tipo de semillas te gustaría plantar en tus hijos?

Como padres somos responsables de las semillas que plantamos en nuestros hijos. Cuando ves a un niño, ves el resultado de esa siembra.

17 DIC 2015 · Lectura: min.
¿Qué tipo de semillas te gustaría plantar en tus hijos?

¿Qué reflejan tus hijos de ti? ¿Qué impronta tuya te gustaría que permaneciera en ellos?

Hasta los 18 o 20 años un niño no ha completado el proceso de maduración de los lóbulos frontales.

Los lóbulos frontales son esenciales en el control de los impulsos, el juicio, la producción y elaboración del discurso y la memoria funcional. Intervienen en la planificación de tareas, así como en la coordinación, control y ejecución de la conducta.

Hasta entonces (18 o 20 años) los padres, como figuras de apego somos responsables de nuestros hijos ¿cómo? siendo un buen cortex auxiliar para ellos, con la misión de colaborar en la planificación de los comportamientos cognitivamente más complejos, en la toma de decisiones, haciendo que se comporten del modo más adecuado socialmente.

Y aquí es donde podemos evaluar el fruto de las semillas plantadas. Si te mostraste como un modelo de padre curioso, despierto, alguien que no teme a ponerse en contacto con nuevas experiencias y al cual el mundo le parece un lugar maravilloso donde descubrir cada día cosas nuevas, entonces, tu hijo verá el mundo con esos ojos. Estarás sembrando la semilla de una persona emprendedora, abierta, atrevida, alguien en armonía con el mundo que le rodea, sea este el que sea el mundo que le haya tocado vivir.

Si por el contrario te mostraste con miedo, excesivas precauciones, crítico, castrante y punitivo, tu hijo se mostrará débil, temeroso, con baja autoestima, desconfiado, vulnerable y verá el mundo como una amenaza a su integridad física y psíquica.

La siembra se hace mas por modelado que verbalmente con el discurso. Si tu hijo ve discrepancias entre el discurso y la emoción transmitida por el lenguaje no verbal, se quedará siempre con la emoción porque inconscientemente es su verdad (no olvidemos que lo que mas maduro está en su cerebro es subcortical). De modo que la frase: "haz lo que yo digo, no lo que yo hago" resultaría totalmente inútil en este tramo de edad.. Ll mejor seria guiarse por la máxima "las palabras mueven, pero el ejemplo arrastra".

Cuando miramos a los niños podemos ver a través de ellos que tipo de semillas plantaron en ellos y responder a preguntas del tipo "¿hay mas semillas sanas en los hijos que en los padres?", ciertos patrones enfermos de los padres "¿están en los hijos?", "¿luchan los hijos guerras de los padres que no fueron capaces de resolver por si mismos?".

Si contemplandolos reconocemos una versión mejorada de los padres podemos concluir que la siembra fue buena, se regó la planta y se cuidó con mimo. De sus frutos se beneficiará su sistema familiar y la sociedad.

Escrito por

Mercedes Zaragoza

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1 Comentarios
  • Lucia gala

    Me ha parecido un gran artículo

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