Síndrome de la niña buena: Cuando las mujeres quieren ser perfectas

¿Por qué vivimos y tomamos nuestras decisiones en base a los demás? Aprende a acabar con esta espiral de aprobación y hacer lo que realmente te apetece.

1 MAR 2021 · Lectura: min.

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Síndrome de la niña buena: Cuando las mujeres quieren ser perfectas

¿Qué es el “Síndrome de la niña buena”?

El síndrome de la niña buena es aquel que se da principalmente en mujeres que dan más importancia a los deseos y necesidades de los demás que a los suyos propios. Suelen ser personas que han sido educadas con muchísima bondad pero que les ha faltado aprender a defenderse o incluso a cuidarse a sí mismas. Por lo que terminan idealizando a otra persona e intentando satisfacer todos sus deseos pensando o autoengañandose de que si lo hacen conseguirán su felicidad a costa de la de la otra persona.

¿Qué emociones experimentan las “niñas buenas”?

Cuando una persona entra en esta dinámica, suele verse envuelta por dos emociones que giran a su alrededor:

  • La ansiedad: Esta emoción suele venir a raíz de que la persona a la que intentan satisfacer se encuentre de mal humor o distante. En esos momentos la persona empieza a preguntarse qué ha hecho mal o a sentirse culpable por no haber dado suficiente importancia a las cosas o no haber estado el tiempo suficiente con la persona. A raíz de estos pensamientos aparece la frustración por acabar actuando en base a lo que la otra persona necesita y no lo que realmente piensas que tú debes hacer.
  • Sentimiento de culpa: Esta emoción aparece en el momento que buscan un poco de aire o espacio para sí mismas. Pues aparece una voz interna que les dice que están siendo egoístas no estando para la otra persona al 100%.

¿Qué elecciones suelen tomar quienes padecen el síndrome de la niña buena?

Las personas que viven su vida entorno a la felicidad y satisfacción de otras suelen ser personas que han aprendido 3 cosas durante su vida:

  1. No hay ira o enfado: Desobedecer a la familia durante la infancia era algo prohibido que podía llegar a ridiculizarla o a generar un problema.
  2. Pensamiento de que lo que dicen los demás es todo cierto que no lo que proviene de sus sentimientos: Es como si los demás fueran los jueces de todos sus actos y las críticas no le permitieran sentir o pensar por sí misma.
  3. Cuando alguien se enfada, la opinión  sobre nosotros cambia: La idea de que alguien piense que hacemos algo más no se acepta y se tiene la necesidad de que todo el mundo crea que es una buena persona.

¿Cómo salir de esta dinámica?

Para poder salir de este bucle es recomendable asistir a terapia, donde se pondrá en práctica:

  • Puesta en situación dentro de una dinámica donde se ve reflejado el papel de la persona y se rompe la estrategia que sigue.
  • La fase más difícil porque la persona comprende sus necesidades propias  sin que otros o su voz interior la puedan juzgar.
  • Aprender a expresar sus necesidades rompiendo antiguas dinámicas creando una comunicación distinta.
  • Por último, es importante aceptar que no es necesario agradar a todo el mundo y que podemos ser juzgados y criticados por aquello que hacemos.

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Bibliografía

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Caruso DR - Salovey P. (2019) Gerente Emocionalmente Inteligente - Milán - UNICOMMUNICACIÓN

Dazzi N. - Lingiardi V. - Gazzillo F. (editado por) (2009) Diagnóstico en psicología clínica - Milán - Raffaello Cortina Editore

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