Estrés laboral: Una mirada desde la práctica narrativa

Las terapias narrativas y el trajo comunitario establecen estrategias que permitan a las personas deconstruir situaciones problemáticas, narrativas saturadas de un problema, construyendo identidades de resistencia.

30 ENE 2023 · Lectura: min.
Estrés laboral: Una mirada desde la práctica narrativa

La fábrica se había tragado una jornada más, y las maquinas habían succionado de los músculos del hombre cuantas fuerzas necesitaran. El día, habíase borrado de la vida, sin dejar rastro alguno; el hombre había dado un paso más hacia la sepultura; pero veía cerca, ante sí, el gozo del descanso, los placeres de la taberna llena de humo, y estaba satisfecho.

(La Madre. M. Gorky)

Para Gonsalves, en su libro "manual de terapia cognitivo narrativa", la construcción de significados en el ser humano se van dando a partir de una serie de pasos constitutivos de nuestra narrativa vital o, lo que vendría a ser lo mismo, lo que somos, lo que contamos y lo que cuentan sobre nosotros.

La terapia narrativa se configura como alternativa a otros modelos mecanicistas y racionalistas, proponiendo una redefinición epistemológica basada en cuatro conceptos según Gonsalvez: Existencia, significado, narrativa y cultura. Esto viene a decir que de la propia existencia y experiencia obtenemos significados vitales, significados que forman nuestra narrativa que a su vez emana de la cultura y contexto en el que convivimos. De la misma manera, una vida saturada de problemas se construye a partir de la experiencia y la forma de vivir estos problemas, los significados que damos, que hacen construir un sentido o narrativa a partir de los modelos sociales o culturales.

La cultura occidental establece una serie de modelos sociales hacia los cuales dirigimos nuestra mirada. Estos modelos estan relacionados con modos de vida, comportamientos, desarrollo y éxito personal- profesional. De nuestra experiencia vital en este entorno surgirán significados vitales que harán tener una narrativa o interpretación que influye en nuestro estado de ánimo, que a su vez construye significados y atribuye causas a este. Desafortunadamente, nuestro desarrollo económico y nuestra capacidad de gasto y acceso a elementos de placer, está presente en nuestro desarrollo vital como elemento esencial de existencia.

Nuestra realidad social esta completamente saturada de discursos colonizadores que nos dicen como debemos de ser: hay que tener metas, luchar por alcanzar logros, acceder a bienes de consumo, triunfar (ya casi nadie canta por cantar o cocina por cocinar). Estos elementos son los nuevos pilares de una cultura occidental presa de un hedonismo material, que nos obliga a mantener ciertos niveles económicos y sociales para conseguir esos bienes que construyen neutro discurso colonizado.

Si a esto le sumamos la necesidad de acceso a crédito y por ende el endeudamiento, la inseguridad de conservar empleo, la imposibilidad de hacer frente a los pagos, los intereses insalvables de las entidades financieras, la imparable subida de la cesta de la compra, el afán impuesto de mantener estatus, la necesidad de mantener una actividad frenética de nuestros hijos, mas un largo etcétera, hacen que los estados generalizados de "angustia", "impotencia" y "frustración" sean parte de nuestras vidas, lo que a su vez genera esa sensación de estrés generalizado que adopta adjetivos en diferentes entornos: estrés laboral, generalizado, agorafobia, etc.

Desde la terapia narrativa se ofrece la posibilidad de trabajar sobre el "estrés" a partir de un proceso que investiga y encuentra la verdadera cara de esta angustia, impotencia y/o frustración, escondida detrás de una serie de historias saturadas, donde el protagonista vive escondido bajo una gran cantidad de exigencias culturales que colonizan o condicionan su respuesta. Se trata de investigar, indagar y reconocer como estas prácticas culturales colonizan nuestra forma de pensar y nos alejan de la racionalidad, interpretando sus efectos como problemas propios que poco tienen que ver con una sintomatología que nace de mi y me convierte en el problema.

El estrés es una respuesta fisiológica natural para la supervivencia. Ante una situación anómala, o percibida como tal, nuestro cerebro manda información que pone al cuerpo en alerta ante la necesidad de un consumo extra de energía. Este estado "irregular" de activación conlleva un consumo extra o activación parasimpática con sus consiguientes costes energéticos.

Las exigencias constantes del medio conlleva una activación crónica, desmedida ante la irracionalidad de la demanda, lo cual conlleva a un desgaste paulatino y unas consecuencias psicológicas y mentales graves que repercuten en nuestra salud mental.

…Durante nuestras sesiones, Marta descubrió como la necesidad de sentirse a la altura de los demás la había martirizado y sintió como esa obsesión había repercutido en sus estados de ansiedad y había maquinado en sus relaciones personales. La necesidad de ser funcional en el trabajo, ser mejor que los demás, superarse y asecender, la habían llevado hasta un estado en la que se veía incapaz de controlarse a si misma, llegando a la extenuación…

En el trabajo, el estrés laboral se define como la diferencia tangible entre la demanda de trabajo y los recursos de los que disponemos. La presión, demanda o exigencia laboral es desmedida a la capacidad o recursos disponibles, no solo por la capacidad personal sino por la incapacidad de armonizar estas exigencias con las exigencias del medio, ausentes de recursos que amortigüen y faciliten la conciliación entre el entorno laboral, sus exigencias y las exigencias del medio donde vivimos. La incapacidad de abordar exigencias domesticas, sociales y económicas se junta con las elevadas exigencias laborales que no compensan, ni por asomo, el volumen de trabajo soportado.

Al final, todo redunda en bajas medicas por ansiedad, enfermedades psicosomáticas y todo tipo de trastornos psicológicos, diagnosticados bajo el sello de la propia responsabilidad tanto en su origen como en el camino u abordaje.

Desde nuestro enfoque de terapias narrativas nos centramos en un abordaje no culposo y respetuoso en el que el individuo puede externalizar y despersonalizar el problema, generando una visión deconstruida de su sufrimiento, mediado y construido a partir de exigencias sociales y modelos colonizados de construir lo exigible y lo esperado de cada uno de nosotros. Permiten la posibilidad de reconstruir la historia desde otra visión, donde la persona pueda construir a partir de ejercicios de re autoría, comportamientos de resistencia ante su sufrimiento psicológico.

La reconstrucción narrativa de nuevas expectativas son abordadas desde el protagonismo absoluto de la persona con la que se trabaja, sin que para ello se deban basar en diagnósticos ni etiquetas estigmatizantes.

Buscar anhelos, esperanzas, construir nuevos significados, historias diferentes de sus vivencias, a partir de procesos de constructivos en el que se desmenuza su existencia vital a partir de accionar palancas donde la persona siempre es la protagonista.

GONÇALVES, O. F. (2002) Psicoterapia narrativa cognitiva. Manual de terapia Breve. DESCLÉE DE BROUWER

EPSON, D & WHITE, M (1993) Medios Narrativos para fines terapéuticos. Paidos.

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Escrito por

Javier Herraiz Soriano

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