¿Qué hacer cuando sufres una recaída? 7 Estrategias para dejar tus adicciones atrás

Las recaídas forman parte del proceso de cambio, y sirven para que la persona afectada aprenda a identificar y trabajar sobre las señales que preceden al consumo para poder evitarlas.

14 ABR 2016 · Última modificación: 25 MAY 2021 · Lectura: min.

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¿Cómo superar una recaída?

Las personas que sufren los síntomas de drogadicción suelen ser muy propensas a acabar en una recaída debido a las dificultades que puede suponer dejar atrás estas adicciones. A pesar de ello, existen métodos para evitar exponerse a estar recaídas y dejar por fin atrás todo lo que supone este tipo de situaciones complicadas. De esta forma, dejamos que el cerebro se recupere de las drogas y pueda volver a disfrutar de la vida sin la presencia de esas sustancias nocivas para nuestra salud física y mental. Entonces, ¿Cómo podemos evitar las recaídas y superar las adicciones?

¿Qué es una recaída?

Una recaída implica el empeoramiento de una afectación que anteriormente había mejorado. Por lo tanto, cuando estamos hablando de superar adicciones, nos estamos refiriendo a que una persona vuelve a recuperar el consumo a sustancias nocivas para su salud (como puede ser el alcohol y las drogas). A pesar de haber podido salir de las drogas, la persona, debido a una serie de factores ha vuelto a este tipo de conductas perjudiciales. 

En estos casos, los síntomas de la drogadicción vuelven y además la persona experimenta una especie de fracaso debido a que lo ha intentado y ha fallado. Por eso, es importante saber que las recaídas no suponen un fallo, sino una traba que debemos volver a superar para volver a ser felices en nuestra vida. 

Situaciones que con más frecuencia conducen a una recaída

Un mito sobre la recaída es que esta ocurre en el momento en que la persona empieza a consumir alcohol o drogas y, por tanto, es algo que nunca se puede evitar. En realidad, las recaídas comienzan días antes, con exposiciones inadvertidas a situaciones que preceden al consumo de estas sustancias nocivas. Se producen cambios en los pensamientos, en las emociones y en el comportamiento que nos señalan la situación de riesgo.

A lo largo del proceso terapéutico pero especialmente en las etapas de acción y mantenimiento, la persona debe aprender a identificar aquellas situaciones o estímulos que con más frecuencia en su caso conducen a una recaída, para así poder trabajar sobre los síntomas de la drogadicción y evitar que se produzca la vuelta al consumo. En muchos casos, la recaída a un síndrome de adicciones se produce debido a lo siguiente.

  • Pensamientos persistentes relacionados con el consumo.
  • Emociones negativas como la frustración, la ira, la ansiedad o la depresión.
  • Situaciones de conflicto en las relaciones interpersonales, ya sea con la pareja, con la familia o con sus compañeros de trabajo.
  • Aislamiento de las personas queridas, amigos y familia.
  • Retomar contacto con amistades y lugares asociados al consumo de alcohol.
  • Prueba de control personal: un error muy común, quizá ocasionado por la creencia errónea aún existente de que "la persona con dependencia al alcohol es débil", es poner a prueba la capacidad de controlar el consumo. Una prueba de "fuerza de voluntad" que consiste en intentar beber solo una copa y luego interrumpir el consumo, sin perder el control.
  • Presión social: uno de los factores que con más frecuencia resulta responsable de las recaídas es, sin duda, la influencia de otra persona o un grupo. Desarrollar habilidades sociales debe ser considerado una parte fundamental en muchos casos en el tratamiento de la dependencia al alcohol.

Etapas ante una recaída

Etapas de la recaída

Para poder saber cómo prevenir una recaída y todos los síntomas de un drogadicto, es esencial poder identificar las etapas por las que puedes pasar cuando estás en ella. Según los psicólogos podemos identificar lo siguiente.

  • Recaída emocional

Durante esta etapa de la recaída, las personas no piensan en consumir la sustancia, pero sus comportamientos y emociones les pueden poner en una situación de riesgo en el futuro. En estos casos, las personas se sienten aisladas, tienen sentimientos de ansiedad, y sienten un escaso apoyo social. 

  • Recaída mental

En esta fase de las recaídas, las personas suelen pensar en consumir la sustancia y hasta pueden llegar a echar de menos a las personas y los lugares asociados con esos comportamientos.

  • Recaída física

Finalmente, todas estas emociones y pensamientos alrededor de la adicción hacen que la persona se vuelva un recaído/a a la sustancia en sí.

Si crees que estás en alguna de estas etapas y quieres tomar cartas en el asunto, siempre puedes consultar con un psicólogo profesional para poder dejar atrás la adicción. 

¿Cómo podemos evitar las recaídas?

Existen una serie de consejos psicológicos que puedes seguir para no tener recaídas en las adicciones que te han perjudicado. Según los expertos podemos realizar lo siguiente.

1. Toma conciencia de problema

Puedes haber estado en periodo de abstinencia durante un tiempo pero si consideras que lo que te pasa no es un problema, en cuanto dejes el tratamiento volverás a caer en la "tentación". Para que el tratamiento sea efectivo y duradero es necesario concienciarse de la adicción y valorarlo como un problema.

2. Descubre la función del síntoma

Para poder afrontar un síndrome de adicciones, la persona tendrá que descubrir la función del síntoma, es decir, qué vacío pretende llenar el alcohol o las drogas en su vida. A veces se consume porque la persona es tímida y necesita desinhibirse, otras veces se consume para no pensar y evadirse de la realidad, en ocasiones se hace como un autocastigo en consecuencia al sentimiento de culpa, también como algo que se hace por costumbre o inercia, porque la vida que llevas no te gusta, etc. Lo que está claro es que el alcohol o las drogas empiezan a consumirse por algún motivo y hay que descubrir cuál es, es decir, hay que aprender a conocerse. Una vez detectada la/s causa/s es más fácil ser consciente de uno mismo y por tanto, cuando la persona se vuelva a sentir de un modo similar tiene que buscar una alternativa al consumo.

3. Aprende a auto-psicoanalizarte

Para poder evitar la recaída y hacer el trabajo que os he comentado anteriormente, es necesario que la persona aprenda a analizarse psicológicamente, es decir, a ser consciente de nosotros mismos en cada momento. Hay que valorar los estados emocionales que se tienen para poder hacer trabajo terapéutico y evitar así la temida recaída. Si por ejemplo tu consumo lo haces para no sentir la tristeza y recientemente te has quedado sin trabajo o se ha muerto una persona allegada, es fundamental trabajar esa tristeza y el bloqueo a sentirla (en terapia si es necesario) para no volver a recurrir al alcohol o a las drogas como una vía de escape.

¿Cómo superar una recaída?

4. No tires la toalla

Existen muchas diferencias entre un contratiempo y una recaída. Si por ejemplo llevas un año sin consumir una gota de alcohol y llega la navidad (época difícil para los ex-adictos) y la noche de fin de año consumes alcohol, eso ha sido un contratiempo. Lo más importante es que lo valores como tal ya que la tendencia habitual es decir: "ya la he cagado, ya da igual" y acabar bebiendo como se hacía antes, por lo tanto, acabar en una recaída cuando solo se trataba de un pequeño contratiempo. Trabaja cada contratiempo para detectar qué te llevó al consumo y aprender a buscar alternativas para la próxima vez que sientas la necesidad de beber.

5. Evita situaciones de riesgo

Si ves que tus amistades te incitan al consumo, háblalo con ellos y si no lo entienden, distánciate de ellos y relaciónate con personas que no suelan consumir. Por otra parte, realiza contactos sociales que no impliquen beber como por ejemplo el deporte al aire libre. Si haces actividades donde es muy fácil acceder a las bebidas alcohólicas o a las drogas, es más probable que recaigas.

6. Abstinencia como filosofía de vida y no como prohibición

Mientras más tiempo pases de abstinencia, menos deseo habrá y más fácil será aceptar la vida sin alcohol y sin drogas. Si percibes la imposibilidad de consumir como una prohibición, será más difícil superarlo, mientras que si lo vives como una elección que tú haces, puede que la vivencia sea mucho más positiva y enriquecedora. En realidad el alcohol no es necesario para vivir, no aporta nutrientes necesarios para el organismo, es un veneno que hemos aceptado en esta sociedad. No seas esclavo de ello.

7. Consulta con un psicólogo profesional

Para superar las recaídas quizá no tengas suficiente con el apoyo de tu familia y tus recursos, por ello, si crees que estás en una situación de riesgo es importante tener presente que siempre puedes recurrir a un psicólogo profesional. A veces, acudir a una consulta puede ser lo que marque la diferencia.

Vivir sin el alcohol y las drogas puede resultar difícil en situaciones en las que la negatividad nos invade. A pesar de ello, el esfuerzo y nuestro autocontrol serán las claves para dejar atrás este tipo de actitudes que nos perjudican y resolver estos instantes a través de nuestro esfuerzo. Hay muchas formas sanas de evadirte sin recurrir a estas sustancias nocivas. 

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Escrito por

Lourdes Conte Linkedin

Psicóloga
nº colegiado: AN-07907

Licenciada en Psicología con especialización en psicología clínica. Formación en la intervención en el tratamiento de pacientes con patología dual, en psicología jurídica y sexología. Especialista en la terapia de familia y en intervención sistémica. Ofrece terapia familiar, de pareja, sexual y en adicciones.

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Bibliografía

  • American Psychological Association. (2012). Understanding alcohol use disorders and their treatment. http://www.apa.org/topics/alcohol-disorders
  • Herbert, W (2012). The shame of the alcoholic. Associationfor psychological science. https://www.psychologicalscience.org/news/full-frontal-psychology/the-shame-of-the-alcoholic.html

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Comentarios 1
  • Carlos cardenas

    Solución... alcohólicos anónimos.

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