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Ponle freno a la ansiedad

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Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

Preocuparse en exceso y de manera descontrolada por algún aspecto de nuestra vida o situación, puede que la preocupación se convierta en una forma de pensamiento anormal, no lo dejes pasar.

6 oct 2015 · Lectura: min.
Ponle freno a la ansiedad

La ansiedad es una emoción universal que nos ayuda a adaptarnos al medio en que vivimos para garantizar nuestra supervivencia, tanto a nivel individual, como especie.

Es una respuesta adaptativa a los acontecimientos de la vida de cualquiera de nosotros, lo cual, no significa que tenga que ser mala "per se", pues puede que nos prepare ante una situación para mejorar los resultados y de esta forma, evitar consecuencias negativas si nos quedáramos de brazos cruzados.

Sin embargo, puede convertirse en desadaptativa, (trastorno de ansiedad) cuando hacemos anticipaciones referentes a distintas situaciones de la vida o problemas que interpretamos como negativos, o perjudiciales para nuestros intereses, y que en la mayor parte de las veces, no llegaran a ocurrir, ni a producirse tal y como lo habíamos pensado, como se suele decir, nos ponemos el parche, antes de que nos hagamos la herida.

Un posible indicador de padecer ansiedad, sería la presencia de preocupaciones excesivas, es decir, cuando son exageradas o desproporcionadas a la situación, por ejemplo, cuando mi marido sale de viaje y tarda en llegar a casa, empiezo a pensar que ha tenido un accidente porque no me ha llamado y no coge el móvil.

Otro indicador sería cuando las preocupaciones son incontrolables, es decir, cuando no consigo concentrarme en otra cosa más que en lo que me preocupa, por ejemplo, estoy en paro y no soy capaz de pensar en otra cosa.

También señalar, que las preocupaciones se pueden clasificar en dos grandes grupos, en el primero, estarían aquellas que se refieren a las consecuencias posibles de un problema actual y real, por ejemplo, preocuparse por tener a tu madre enferma, y dentro del segundo grupo, estarían aquellas que se refieren a un problema que todavía no ha sucedido (estas suelen ser las más habituales), por ejemplo, preocuparse por el hecho de tener un hijo adolescente y que pueda consumir drogas.

Es decir, las primeras, serían preocupaciones vinculadas a la anticipación de consecuencias negativas ante un problema real y las segundas, estarían vinculadas a las consecuencias hipotéticas de que se produzcan.

Si además de los indicadores anteriores, presentas síntomas fisicos (dolor torácico, taquicardias, sudores, temblores, falta de aire, molestias digestivas, etc) háztelo revisar por un experto.

Las manifestaciones sintomatológicas de la ansiedad son muy variadas y se pueden expresar o manifestar en el plano físico, psicológico, conductual, cognitivo y social.

Hay que decir, que no todas las personas tienen los mismos síntomas, ni la misma intensidad, pues gracias a la diversidad, no hay dos personas iguales, por tanto, depende de nuestros aprendizajes, experiencias, vulnerabilidad o predisposición biológica y/o psicológica.

Decíamos que la ansiedad es una emoción, pues ponla a trabajar a tu favor, saldrás ganando, disfruta el aquí y ahora, porque sólo están, aqui y ahora.

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Escrito por

Consulta de Psicología Tejerina

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Comentarios 5
  • Remedios Martínez

    Me ha gustado mucho el artículo y, es cierto que a veces nos ahogamos en un vaso de agua sin importancia.

  • Pilar M.

    Estoy totalmente de acuerdo con el artículo. Añado que en muchas ocasiones las preocupaciones, de cualquier tipo, nacen de patrones de conductas adquiridos a lo largo de los años y es necesario buscar el apoyo necesario, tanto psíquico como farmacológico, para aprender a desaprender esos patrones y sustituir los pensamientos paralizantes por otros neutros o formulados de otra forma más positiva. Al fin y al cabo no podemos olvidar que nuestros pensamientos son los crean la realidad y esa es la que estamos construyendo justo en este momento: aquí y ahora.

  • Enrique Ortiz de landazuri

    Muy interesante artículo. Conclusión: hay que vivir el día a día.

  • Gabriel

    Muy propio. Hoy es necesario estar al corriente de estos temas muy actuales y presentes en el día a día.

  • Elena

    Me encanta este artículo. Es verdad que muchas veces nos preocupamos por cosas que no tienen importancia o por cosas que aún no han sucedido y nos sumergimos en un estrés dañino ignorando así, lo que verdaderamente importa. Aunque exista un problema, una preocupación, lo que tenemos que hacer es lo que señala el psicólogo Serafín, tener control sobre ello y vivir el aquí y el ahora, porque sólo están, aquí y ahora.