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Dolor crónico y estrés

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Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

El dolor crónico nos genera estrés y viceversa. Descubre cómo y por qué y sus consecuencias en este artículo.

26 ENE 2015 · Lectura: min.
Dolor crónico y estrés

El dolor crónico inevitablemente limita sus actividades cotidianas y dificulta nuestra operatividad en las distintas áreas de la vida (familia, sociabilidad, trabajo, ánimo), impidiéndonos la adaptación al entorno, por eso, dependiendo del grado de afectación lo consideramos como una limitación o una minusvalía.

Esto da como resultado sentimientos indeseados, como frustración, resentimiento, ira, ansiedad, depresión o estrés. Estos sentimientos y emociones pueden empeorar a su vez su dolor. Entonces el resultado del dolor se vuelve la causa del mismo, constituyendo un círculo que se retroalimenta y agrava cada vez más, del que a veces no podemos salir solos y que nos hace empeorar por inercia.

Podemos padecer síntomas aislados tanto físicos como psicológicos de estrés depresión o ansiedad, también episodios más o menos puntuales, aunque si varios síntomas coexisten continuadamente durante un periodo largo de tiempo hasta el punto de que me impiden realizar una vida normal lo consideramos un trastorno y es importante acudir a un especialista para su temprana detección, diagnóstico diferencial, tratamiento y seguimiento antes de que se cronifique y se arraigue en nuestra personalidad y forma de comportamiento.

No nos comportamos igual en situaciones de dolor y de estrés que en circunstancias normales, lo cual puede provocarnos un conflicto entre mi yo real y mi yo ideal. Esto influye también en la imagen que transmitimos a los demás y en la autoimagen provocando una bajada de la autoestima que a su vez empeora el estado de ánimo y por tanto el dolor.

Ana López Aperador

Psicóloga Sanitaria, Educadora y Coach

Escrito por

PsicoJerez

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