Limerencia: 7 Señales de que sufres la enfermedad del amor

La limerencia es un estado psicológico por el cual la persona siente auténtica obsesión por el ser amado. Analizamos qué es, sus posibles causas, sus síntomas y cómo tratarlo para superarlo.

6 NOV 2019 · Última modificación: 18 NOV 2022 · Lectura: min.

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Señales de que sufres limerancia

El amor es un sentimiento maravilloso, de él se dice que mueve el mundo pero hay veces que este va más allá y se convierte en un fenómeno obsesivo que hace sufrir a quien o quienes lo padecen. Es en este caso cuando hablamos de limerencia, conocida también como la enfermedad del amor, y que afecta algunas personas de forma inconsciente. La limerencia o la obsesión con una persona, puede aparecer en pareja pero también en aquellos casos en las que las personas no se han visto nunca físicamente o bien en desamores o amores platónicos.

Sufrir este efecto puede convertirse en una fuente de amargo sufrimiento, por eso, a continuación explicamos qué es limerencia, cuáles son sus causas y cómo tratar la enfermedad del amor para superarla y disfrutar de todos los beneficios de amar y ser amado de una forma sana.

¿Qué es limerencia?

Limerencia es cuando el enamoramiento se convierte en una obsesión. Se trata de las consecuencias de una atracción romántica por una persona unido a la extrema y ansiosa necesidad de ser correspondido. La definición de limerencia viene relacionada con los síntomas de un trastorno obsesivo-compulsivo en el sentido de que es un estado involuntario con pensamientos y comportamientos obsesivos e intrusivos que pueden llegar a mostrarse con notable desesperación.

La limerencia produce también un miedo total al rechazo así como estados extremos de labilidad emocional. Además, según los expertos, este trastorno psicológico puede durar un largo periodo de tiempo llegando incluso a presentarse durante décadas si no se busca solución. 

Origen y significado

El significado de limerencia, en inglés limerence, fue acuñado por la psicóloga estadounidense Dorothy Tennov en su libro Love and Limerence - The experience of being in love en 1979 en el que exponía sus conclusiones sobre el amor romántico tras realizar numerosas entrevistas y cuestionarios personales. La teoría de la limerencia, según la autora, implica más que un enamoramiento una adicción a otra persona, una adaptación a sus gustos y el abandono de otros aspectos de la vida y de uno mismo. Además, los sentimientos de la persona limerente dependen de las acciones de la persona que recibe esos sentimientos y de su reciprocidad o no.

La palabra limerencia parece no tener una etimología concreta y no está, de momento, recogida por la RAE pero según algunas fuentes podría provenir de dos palabras anglosajonas: limerick, que es una forma de quintilla poética (además de una ciudad irlandesa), y de la palabra romance. Ambas juntas forman la palabra que da nombre a este tipo de trastorno amoroso.

Diferencias entre el amor y la obsesión

Las diferencias entre el amor y obsesión son muchas y parecen estar claras aunque en los primeros estadios pueden llegarse a confundir. La limerencia es una forma de amor obsesivo que puede partir de un enamoramiento pero que muestra su forma más extrema llegando a convertirse en un auténtico problema tanto para quien lo sufre como para el objeto de la obsesión.

Así, aunque la autora creadora del término relacionó directamente la limerencia con el concepto de amor romántico, muchas son las voces críticas desvinculándolos totalmente. En un artículo científico firmado por Albert Wakin y Duyen B. Vo se afirma que el amor y la limerencia no son conceptos intercambiables y que ninguno de ellos es un subconjunto del otro. Así, distinguen ambos nítidamente señalando la limerencia como una condición involuntaria necesariamente negativa y perjudicial. También estos autores añaden que el amor y la limerencia se pueden confundir en los primeros pasos de una relación sentimental pero que pasado el tiempo tienen perfiles únicos y diferenciados como notan a continuación:

  • En el amor y el enamoramiento se experimentan sentimientos intensos iniciales y reacciones de absorción de la otra persona que se acaban adaptando con el tiempo llegando a una relación más estable, sana y comprometida.
  • La limerencia implica obsesión total y un estado involuntario con un anhelo agudo de reciprocidad emocional, con pensamientos obsesivo-compulsivos y dependencia emocional. Llegando incluso a adoptar comportamientos poco favorables como manías de control y persecutorias.

Mientras que en el amor todo fluye, en la obsesión aparecen las reacciones desproporcionadas que pueden estar poco ajustadas a la realidad y llegar a tener consecuencias negativas para ambas personas.

Causas de la limerancia

Causas del amor obsesivo

Las causas del amor obsesivo o de la limerencia son diversas y pueden comenzar como un enamoramiento, una atracción sexual o un estado de intenso afecto sentimental o de amistad para después convertirse en obsesión y trastorno. El amor obsesivo se caracteriza por la intensidad pero también por los celos, la incomunicación y los síntomas físicos y psicológicos llegando a incurrir en relaciones tóxicas ya sean correspondidas o no correspondidas.

Pero, ¿cómo se origina la limerencia? Hay varias opciones. En primer lugar puede provenir de una o varias experiencias positivas y satisfactorias junto a esa persona amada o, en segundo lugar, puede aparecer tras un tiempo prolongado distanciado de ella. En este último caso, con distancia de por medio, se llega a idealizar totalmente tanto la belleza física como el futuro juntos y a mantener un estado de pensamientos invasivos continuos sobre la posibilidad de llevar a cabo una relación exitosa y llena de felicidad.

Generalmente, la limerencia o una actitud limerente se da en el caso de personas que tienen tendencia a obsesionarse y a anhelar lo que desean dejando de vivir y de disfrutar del presente. Para algunos especialistas, las causas de esta conducta pueden encontrarse en la infancia. Un ejemplo de ello sería el caso de niños que sufrieron un abandono o situaciones de baja autoestima que en edad adulta desembocan en la búsqueda ansiosa de ser queridos y correspondidos, llegando a obsesionarse con ello.

Síntomas de la limerencia

Las personas que sufren limerencia pueden desarrollar numerosos síntomas psicológicos pero también físicos. Por un lado, al deseo de que el sentimiento de amor sea recíproco hace que tengan constantes pensamientos intrusivos y rumiaciones, centrando toda su atención en la persona que recibe esa obsesión y olvidándose de uno mismo.

Además, realizan acciones para llamar su atención, mantener un contacto constante y un control de todas las reacciones de la otra parte, llegando a sobreinterpretarlas. Cualquier pequeña señal es motivo de acción por la parte de la persona limerente y puede desembocar, en casos muy extremos, a la manipulación y al acoso. De hecho, las personas que sufren esta obsesión desean el bienestar de la otra persona por encima de todo aunque pueden llegar a poner la suya propia (el hecho de estar juntos) por encima de su voluntad.

La limerencia causa síntomas claros también en los ámbitos personales como el aislamiento y la baja productividad laboral, así como la falta de concentración y un estado de ansiedad por la incertidumbre.

En cuanto a los síntomas físicos de la limerencia este estado puede provocar altibajos emocionales y labilidad emocional como sensación de éxtasis o timidez cuando la persona receptora responde positivamente a alguno de los estímulos a síntomas de rabia, vergüenza e incluso depresión cuando se siente rechazado. Además, se pueden somatizar pequeñas afecciones que pueden ser más o menos importantes. Algunas de ellas pueden ser las siguientes:

  • Taquicardias
  • Alta sensibilidad y afección ante la ceracanía de la persona
  • Tartamudeo y timidez
  • Nervios en el estómago
  • Problemas de apetito, náuseas o problemas intestinales
  • Insomnio o pesadillas
  • Sudoración y temblores
  • Enrojecimiento de la cara o las extremidades.
  • Ansiedad, ataques de pánico o depresión.

¿Cómo son las personas limerentes?

Características de las personas con limerencia

Además de los principales síntomas del enamoramiento limerente, las personas con limerencia también tienden a tener una actitud muy característica en sus relaciones o vínculos.

  1. Fantasías constantes: Una persona limerente no podrá dejar de fantasear con el futuro de una relación que existe o junto a alguien que aún no conoce. De esta forma, el individuo casi sufre los síntomas del enamoramiento a pesar de que aún no ha sucedido nada en la realidad. 
  2. Se pierde en sus fantasías: No sólo se limita a fantasear sobre su relación sino que además la limerencia se caracteriza por que quienes la padecen acaban perdiéndose en cada una de sus fantasías. Tanto es así que quizá puede pasarse horas haciéndolo. 
  3. Siente ansiedad por ver su enamorado/a: Además de sufrir alguno de los síntomas de enamoramiento, estas personas pueden padecer la denominada ansiedad por amor. Tanto es así que al ver a su amor platónico pueden llegar a sentir algunos de los síntomas de la ansiedad
  4. Idealiza al amado/a: Uno de los principales problemas de la limerencia es que la persona limerente acaba poniendo a su amor en todo un pedestal. De esta forma hasta pueden racionalizar su mal comportamiento y acabar viendo sus cualidades indeseables adorables. 
  5. Crees que es tu media naranja: La obsesión con una persona puede llegar a tal límite que a pesar de que no la conozcas creas que es tu pareja ideal. Tanto es así que en muchos casos las personas con limerencia acaban creyéndose que es su media naranja, aunque estas no existen. 
  6. Tienen celos: A pesar de que vuestra relación es inexistente, la limerencia hace que tengas celos de otros vínculos. De esta forma la obsesión por su amor acaba siendo perjudicial para la persona que lo padece. 
  7. Sientes que no puedes vivir sin ellos/as: La obsesión amorosa y sus síntomas pueden hacerte padecer una auténtica dependencia emocional hacia la persona que amas en secreto. Tanto es así que hasta la limerencia puede provocar una depresión en la persona que lo sufre. 

Estas son algunas de las principales actitudes que puede tener una persona que tiene limerencia. Si crees que estás en esta situación es vital intentar remediar esta actitud o apoyarte en un psicólogo profesional

¿Cómo superar la limerancia?

Cómo tratar y superar la limerencia

Como cualquier otro trastorno, el primer paso para superar la limerencia es ser consciente de que se está sufriendo. Después de ello, hay que analizar por qué ocurre, cuál es la creencia sobre el amor y las relaciones sentimentales que hay detrás así como intentar dejar de idealizar a la otra persona apostando por el realismo, la racionalidad y poniendo el foco en sus defectos y los inconvenientes de la situación. De esta forma, para intentar remediar este tipo de actitudes puedes trabajar en lo siguiente. 

  • Autoconciencia: Conocerse a uno mismo es la clave para ejercer la honestidad en diversos ámbitos de tu vida. Para ello es vital dedicarte un tiempo a parar y a reflexionar sobre tu vida y la actitud que tienes hacia todos los aspectos que te rodean. El autoconocimiento no sólo será vital para parar los síntomas del enamoramiento limerente y de la limerencia, sino también para disfrutar de ti mismo. 
  • Comprende tus impulsos: Para tratar de dejar de tener este toc de amores o cualquier síntoma de limerencia, es vital intentar ver el por qué de cada uno de estos impulsos. Tanto es así que analizando y racionalizando tu actitud es muy probable que veas qué es lo que está mal en ti. 
  • Mejora tu autoestima: Son muchos los casos en que una persona limerente tiende a tener una baja autoestima y a no disfrutar de todas sus virtudes en su totalidad. De esta forma intenta buscar el afecto que no hay en sí mismo en los demás. Por ello, una buena forma de acabar con la limerancia es precisamente mejorando la autoestima. 

“Nos juzgamos a nosotros mismos por lo que nos sentimos capaces de hacer, mientras que otros nos juzgan por lo que ya

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Escrito por

Guacimara Hernández

Psicóloga
nº colegiado: P-01898

Guacimara Hernández es licenciada en Psicología, tiene un doctorado y se ha formado en diversos lugares para traer siempre lo mejor a sus pacientes. Especializada en diversos campos como es el forense, sexología, adolescentes o infantil, se caracteriza por ser una persona capaz de dedicarle a sus pacientes el tiempo necesario con las mejores herramientas.

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Bibliografía

  • Tennov, Dorothy (1998). Love and limerence: The experience of being in love. Scarborough House
  • Wakin A. y Vo, D.B. (2013) Love-variant: The Wakin-Vo I.D.R. Model of limerence.
  • Sternberg, R.J. (1989). El triángulo del amor. Barcelona. Paidós
  • Halpern, H. (2204) How to break your addiction to a person. Bantam Books, Nueva York.

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Comentarios 5
  • Wendy Tufiño

    Gracias a ti sé que nunca estuve enamorada, solo es una enfermedad que tengo, solo falta poder salir de allí ya que siempre estoy sola y a veces necesito estar enamorada de alguien, casi tengo todos lo síntomas, ni lo puedo creer, nunca pensé tener limerencia a temprana edad.

  • Jesús Pernía Siles

    Llevo con mi pareja 7 años. Ahora estamos viviendo cada uno en su casa y me siento totalmente identificado con la limerancia....antes podría ser leve pero ahora se me ha multiplicado por mil. No sé si es amor u obsesión y estoy desesperado...¿Qué hago? ¿Cómo tratarla que pautas seguir?

  • Mary

    Me viene pasando. Con un "casi algo". Encima es algo a distancia, no puede ser más loco porque solo hemos tenido contacto telefónico y conversaciones por mensaje de forma continua. Aunque ya lo terminé de alejar por mis celos y reclamos por su falta de interés. Me bloqueó de las redes. Creo que siempre he deseado un buen amor. Nunca me ha ido bien en ese aspecto y hace años me abstuve de cualquier contacto. Esta persona es la primera en interesarme después de 5 años. Nunca tuve una relación de pareja formal, a esta altura siento que es un deseo muy grande el que tengo. Necesito mucho ayuda!

  • Anónimo

    He vivido más de 12 años con este trastorno y jamás supe el nombre, las causas y todo lo ya descrito. Vivir así es súper agotador, se pierde energía y se abandona a uno mismo, con tal de agradar a la otra persona. Es increíble como tu vida gira en torno a alguien que, no has visto hace mucho, pero la idealizas de una forma increíble. Despertar en la mañana pensando en ella, mirar el teléfono si es que tienes un mensaje, fantasear, comer, salir a trotar imaginando conversaciones con esa persona y lo lindo que sería la relación. Era un joven de 14/15 años cuando empecé así. Duele y mucho. Ojalá logre sanar.

  • Sandra Sánchez

    Porfavor quiero superar esto necesito ayuda o Porfavor la limerencia

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