Tu cambio depende sólo de ti

Hablamos del cambio, por qué nos cuesta tanto cambiar? Sabemos que debemos hacerlo, pero siempre ponemos excusas y, si no lo conseguimos, culpamos a todo el mundo.

25 JUN 2017 · Lectura: min.
Tu cambio depende sólo de ti

Últimamente he estado reflexionando sobre el papel del psicólogo y cómo, muchas veces, los pacientes ponen en nosotros unas expectativas poco realistas que se deben detectar a tiempo.

Seguramente parte de la culpa es nuestra, pues muchas veces los psicólogos nos vendemos como "salvadores, motivadores por y para el cambio, héroes...", en definitiva, que llevamos muy bien el marketing de nuestra profesión. Continúa habiendo, entre la gente, la sensación que, por el simple hecho de acudir a terapia, ya tienen que haber cambios. Es cierto que muchas veces hay cambios pero... nosotros no podemos ponernos dentro del cerebro de nadie, ni podemos hacer que la persona empiece a moverse. No podemos cambiar nada si la persona que está delante de nosotros no quiere cambiar.

También hay la creencia que el psicólogo es un médico que tiene la fórmula mágica que eliminará todos los males. Esta creencia no es real, con la terapia se empieza un trabajo interno de exploración, expresión, aceptación... Un trabajo largo y que no todo el mundo está dispuesto a llevar a cabo. Pero no todo el mundo necesita este trabajo, hay gente que sólo necesita una mini cápsula de psicoeducación para coger fuerzas y energía para seguir adelante, para poner encima de la mesa todas las posibilidades y decidir. Pero, quién hace el cambio? Vosotros.

Hay muchos psicólogos, muchos! Cada uno con sus técnicas, con su moral y su vocación. Yo no me considero mejor que los otros, pero sí que me considero diferente. Seguramente no he podido ayudar a todos mis pacientes, ya sea porque no lo he sabido hacer o por otros factores externos a mí (poca motivación, resistencia al cambio, expectativas irreales, intolerancia a la autocrítica, etc.) y espero (deseo) que algún otro profesional os haya podido ofrecer lo que yo no he podido. Al igual que yo podré ayudar a alguien que no ha obtenido lo que buscaba en otro profesional.

En general todos tenemos problemas al aceptar que nos hemos equivocado, admitir que no hemos hecho lo que debíamos o podíamos, admitir que necesitamos la ayuda de otro profesional, que no somos los mejores. En general nos cuesta aceptar las críticas, somos humanos y tenemos un ego muy fuerte. Siempre nos ponemos a la defensiva y atacamos como leones cuando nos sentimos heridos. Pues no debería ser así, yo acepto que no soy la mejor psicóloga de Santa Coloma, que no soy ni la más profesional ni la más experta. Y tú, Laura, debes aceptar que no eres la mejor bailarina, ni tú Carmen la mejor celadora, ni David es el mejor fotógrafo... pero todos somos especiales e intentamos hacer nuestro trabajo lo mejor que podemos, con el corazón y con humildad. Seguramente no seremos famosos, ni ricos, y a veces nos faltará rigor y profesionalidad, pero somos personas y esta humildad es la que marca la diferencia. El nivel de formación y los títulos académicos no equivalen a mejor servicio, el mejor servicio está en la pasión que ponemos detrás de cada uno de nuestros actos.

Así que si has tenido alguna mala experiencia con algún profesional de la psicología (u otro) no te des por vencido y busca alguno que te pueda ayudar. La conexión, el feeling, deben estar presentes. Recuerdo que un chico acudió a mí y yo ya era la cuarta psicólogo que él veía en tan sólo 6 meses. Por un momento pensé que quizá no había encontrado al profesional adecuado, luego pensé que conmigo haría lo mismo, porque el problema no está en los psicólogos, sino en sí mismo, pues no se deja ayudar. Y así lo hizo, se resistió a cambiar y supongo se fue en busca del quinto psicólogo.

Julieta Paris, mi mentora, un día escribió algo similar a "no critiques a un profesional porque quizá podrá ayudar a alguien que tú no has sabido ayudar" y pienso que tiene mucha razón. Todos hacemos lo que podemos y, en el ámbito psicoterapéutico, que todos somos muy diferentes, aún es más evidente.

Así que no te lo pienses más, pues tú eres el motor del cambio. Déjate de excusas y de echar las culpas a los demás, al tiempo o a los políticos. Si quieres cambiar, cambia. Busca a alguien que te ayude y empieza a ser quien tú quieres ser!

Escrito por

Anna Pamplona

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