Hipersexualidad: ¿Cuándo la adicción al sexo es un problema psicológico?

¿Qué es la adicción al sexo?¿Cuándo podemos decir que hay hipersexualidad? Encuentra las causas, los síntomas y la manera de combatir una adicción al sexo a través de la psicología.

11 ENE 2018 · Última modificación: 18 ENE 2021 · Lectura: min.

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Hipersexualidad o adicción al sexo: ¿Cómo detectarlo y cuándo es un problema?

Muchas veces frivolizamos con este problema, y pensamos que si alguien es adicto al sexo, en realidad no le hará daño. No obstante, la realidad de la hipersexualidad es muy distinta. La adicción al sexo genera un enorme malestar y puede provocar problemas laborales, de pareja o incluso sociales.

¿Cuándo se dice que alguien es adicto al sexo o sufre de hipersexualidad?

El problema de la hipersexualidad es que cuando se realiza el sexo no es porque le apetezca a la persona, sino porque se quiere aliviar un malestar o descargar la tensión. En estos casos el deseo sexual funciona como una obsesión y la respuesta sexual (masturbación o relación sexual) es la compulsión o ritual. Cuando se consigue la relación sexual, la persona lejos de sentirse aliviada y tranquila durante un tiempo, se muestra más deseosa de un nuevo contacto y si no lo consigue, aparece una gran frustración, malestar y síntomas de abstinencia tales como: ansiedad, irritabilidad, problemas de sueño, e inquietud.

Las personas que sufren hipersexualidad o adicción al sexo tienden a tener problemas sexuales y personales con su pareja (discusiones por la negativa de la pareja o por infidelidades), practican la masturbación en exceso (durante varias horas cada día) y pueden llegar a tener problemas laborales como la pérdida del trabajo por las largas ausencias en el lavabo o por los affairs con compañero y en muchas ocasiones problemas de salud (enfermedades de transmisión sexual como consecuencia de la impulsividad y de no pensar en las consecuencias de los actos). En los casos de hipersexualidad, los psicólogos establecen ninfomanía como la adicción al sexo por parte de la mujer y satiriasis en los casos que le sucede a un hombre.

Síntomas de la hipersexualidad o adicción al sexo

Los adictos al sexo suelen sentirse inundados por pensamientos sexuales y fantasías que ya generan malestar. En el inicio, la masturbación suele ser suficiente para saciar temporalmente el deseo, pero a medida que la búsqueda de la estimulación se intensifica intentan poner en práctica estas fantasías para librarse de los pensamientos obsesivos. Tanto es así que podemos identificar en la hipersexualidad los síntomas siguientes.

  • Falta de control sobre la conducta sexual inapropiada.
  • Comportamiento sexual persistente con características autodestructivas.
  • Incapacidad de evitar o reprimir dicha conducta.
  • Cambios severos de humor relacionados con la actividad sexual (por ejemplo, depresión o euforia).
  • Aumento gradual del número de relaciones sexuales.
  • Inversión de una cantidad de tiempo excesiva para buscar relaciones sexuales.
  • Interferencia negativa de esta conducta sexual en las actividades sociales ocupacionales o de ocio, o consecuencias de tipo médico o legal.
  • Conductas sexuales de riesgo
  • Exhibicionismo habitual

A menudo los adictos al sexo sufren problemas de ansiedad o depresión y utilizan el sexo como escape emocional para aliviar el malestar que sienten en su vida diaria. 

Causas de la hipersexualidad

¿Por qué aparece la adicción al sexo? Causas de la hipersexualidad

El problema de la hipersexualidad se asemeja al trastorno obsesivo compulsivo, a la adicción por las drogas químicas o a la bulimia.

En todos estos casos la conducta problemática aparece como consecuencia de la necesidad de aliviar un malestar que no se sabe rebajar de otra forma. Por ejemplo, un periodo de estrés laboral prolongado. Aun así existen algunas causas que hacen que este impulso sexual compulsivo acabe transformándose en un trastorno sexual.

Para desarrollar los trastornos sexuales de hipersexualidad es necesario que la persona sea impulsiva y que no tenga suficientes recursos para gestionar sus emociones. No desarrolla hipersexualidad cualquier persona por el simple hecho de sufrir un problema o un periodo de estrés.

Así, de una forma primitiva, masturbándose o teniendo sexo con alguien, la persona consigue aliviar la tensión que le produce el estrés laboral. No obstante, como el problema laboral persiste porque en realidad no ha trabajado ninguna estrategia de resolución del problema, la necesidad de la masturbación o el impulso sexual acaba siendo cada vez más necesaria, entrando así en un círculo vicioso que acaba siendo una espiral autodestructiva.

Tratamiento de la hipersexualidad o adicción al sexo

En estos casos de exceso de sexo patológico, igual que en el tratamiento del trastorno obsesivo compulsivo o las adicciones suele ser necesario el apoyo farmacológico. Acudir a un especialista en psiquiatría puede ayudar a aliviar esos impulsos irrefrenables.

No obstante, sólo con medicación no se resuelve el problema. Es fundamental realizar una terapia psicológica para poder salir de esa espiral de la que antes os hablaba. Sin el apoyo profesional es muy difícil escapar de los síntomas porque estos problemas son complejos de resolver sin ayuda. El problema es que quien padece hipersexualidad rara vez acude a una terapia, quizás por los prejuicios o el tabú que supone admitir que se tiene esta dificultad ante el aumento de la libido.

¿Cómo mejorar la hipersexualidad o adicción al sexo?

Existen algunas actitudes con las que puedes intentar solucionar la hipersexualidad y todas las obsesiones sexuales que sientes. A pesar de ello, es vital contar con la ayuda de un especialista cuando estos casos afectan muchos ámbitos de tu vida.

¿Cómo mejorar la hipersexualidad?

1. Haz un diario de abordo

Cada vez que sientas el impulso sexual o la necesidad de tener relaciones sexuales o masturbarte, pregúntate ¿te apetece o lo estás haciendo por otro motivo?, ¿qué es lo que anda mal?, ¿qué te preocupa? Detecta la causa de la necesidad de tus obsesiones sexuales para poder trabajar sobre ello.

2. Resuelve aspectos de tu vida que no te gusten

En muchas ocasiones los síntomas de uno de estos trastornos sexuales cumplen una función disuasoria, es decir, mientras pienso en las ganas de sexo no estoy pensando en la bronca que me ha echado el jefe, ya que pensar esto duele más que pensar en que quiero tener sexo. Así, resolver los aspectos de tu vida que no andan bien, detectar dinámicas que se repiten y no te gustan, generarte metas que te hagan sentir mejor, son aspectos fundamentales para que la compulsión de tu conducta sexual no tenga sentido.

3. Busca actividades distractoras

Cuando sientas el aumento de la libido, céntrate en hacer actividades que te impidan pensar en otra cosa, distráete con algo que te guste, practica aficiones que tienes un poco olvidadas o que siempre has pensado en hacer.

4. Borra aplicaciones del móvil que te faciliten los encuentros

Las redes sociales y las aplicaciones para conocer gente nueva hacen más difícil superar la hipersexualidad femenina y masculina. Póntelo difícil, borra teléfonos de contactos, borra aplicaciones, etc. El objetivo es que pienses antes de actuar. Antes de llamar por teléfono tendrás más tiempo porque le tendrás que dedicar más empeño a encontrar el contacto y así no le darás tanto poder a la impulsividad. Eso sí, es necesario el compromiso con uno mismo para no querer contactar.

5. Posponer la compulsión

Una estrategia que puede ayudar a dejar esta conducta sexual es posponerla continuamente. Cada vez que sientas el impulso sexual, utiliza una frase tipo mantra: "ahora no, dentro de una hora" y ponte a hacer algo, es decir, sustituye la actividad con otra como practicar deporte por ejemplo, ya que se activan mecanismos del cerebro similares a los que se activan con el sexo. Si consigues aguantar una hora y sigues con el deseo, vuelve a decirte la frase.

6. Ponte en el lugar de tu pareja

Piensa en cómo se puede sentir tu pareja de utilizada, agotada o frustrada por no conseguir saciar tu apetito sexual. Trabajar la empatía puede ayudar a que los problemas de pareja no sean tan grandes y pídele ayuda. Buscad algo para hacer juntos como sustituto al sexo compulsivo.

A pesar de que todos estos métodos psicológicos pueden ayudarte a mejorar tus experiencias sexuales, la realidad es que sólo con terapia podrás afrontar mejor tu hipersexualidad. La adicción sexual no sólo puede afectar a las relaciones con tu pareja, sino también a tu vida personal y profesional. Por todos estos motivos, es esencial acabar con estas obsesiones sexuales.

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Escrito por

Encarni Muñoz

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Bibliografía

  • Cox, J (2018). Sex Addiction. Patient. https://patient.info/mental-health/sex-addiction-including-hypersexuality
  • Weiss, R (2016). Hypersexuality: Symptoms of Sexual Addiction. PsychCentral. https://psychcentral.com/lib/hypersexuality-symptoms-of-sexual-addiction#1
  • Purse, M (2019). The Connection Between Bipolar Disorder and Hypersexuality. Very Well Mind. https://www.verywellmind.com/manic-hypersexuality-sexual-addiction-378848  

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Comentarios 2
  • Maria Guillén

    Muy informativo el artículo. Estuve casada con alguien que era adicto al sexo y lo mantuvo oculto por más de la mitad del matrimonio. Después de dos años y medio de estar divorciada regresé con él. Pero ahora tiene importancia sexual y no recibió ayuda para su problema de adicción al sexo.

  • vicente

    Me gustaría saber si me ayudaría visitar a un psicólogo pero antes de ir a la primera consulta poder explicarle cual es mi problema vía mail con todos los detalles para saber, si me puede ayudar, si aceptando y queriendo resolver mi problema poder conseguirlo, que el psicólogo ya sepa antes de la consulta cuales son mis sentimientos sobre ese problema...

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