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El estrés postvacacional en los niños: ¡qué difícil es volver al colegio!

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Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

El estrés y la ansiedad postvacacional no solo afectan a los adultos. La vuelta al colegio puede ocasionar que también los menores manifiesten estos síntomas.

8 SEP 2016 · Lectura: min.
El estrés postvacacional en los niños: ¡qué difícil es volver al colegio!

El final de las vacaciones no solo provoca una crisis emocional en los adultos; también los menores sufren apatía, nerviosismo y ansiedad por la vuelta a la rutina. A pesar de que no deja de ser una sensación pasajera, que no implica ningún tipo de afección, podemos establecer unas pautas para prevenir o minimizar el estrés por la vuelta al cole.

Lo habitual es que se manifiesten pequeños cuadros de nerviosismo, inquietud, estrés, malestar, desgana y apatía los días previos al inicio de la escuela, y que estos síntomas, completamente normales, remitan pasados unos días.

Aun así, podemos tratar de reducir estas molestias para hacer más fácil el regreso de los niños y adolescentes a la rutina.

Siempre positivo, nunca negativo

Esta frase, extraída de la que cierto famoso entrenador de futbol repetía en sus entrevistas y cambiada a su forma positiva, nos viene como anillo al dedo para indicar la importancia que tiene en los menores la actitud que mostremos ante estos síntomas. Por eso, y a pesar de que nos preocupe su reacción, es recomendable mantener un comportamiento positivo y alegre tanto los días previos al inicio del curso escolar como una vez haya dado comienzo el mismo. Intentar no alargar las despedidas y huir de comportamientos dramáticos es fundamental para evitar que el menor sienta desasosiego, tristeza e inseguridad a causa de la separación.

Fomentar una actitud entusiasta con la llegada del nuevo curso

Al hilo de lo que comentábamos en el epígrafe anterior, es indispensable que mostremos una atención entusiasta con la llegada del nuevo curso. Transmitirle la emoción que supone reencontrarse con sus amigos, organizar incluso alguna quedada con ellos, y animarle para que prepare su material escolar o elija la ropa que se pondrá los primeros días pueden ayudar a conservar esa actitud positiva tan necesaria para mantener la ansiedad a raya a la par que evitaremos la apatía propia de estas fechas.

Cambiar el chip de las vacaciones

De todos es sabido que durante las vacaciones flexibilizamos mucho los horarios. Nos levantamos tarde, desayunamos y comemos también tarde, y la hora de irnos a dormir se retrasa hasta bien entrada la noche. Para prevenir que durante los primeros días de colegio el cansancio también haga mella en los menores, causando más estrés y malestar, es bueno que tratemos de ir adaptando los horarios paulatinamente antes de que inicien el colegio. Si los niños son muy pequeños, es preferible que comencemos un par de semanas antes, pero si son más mayores, e incluso adolescentes, podemos esperar una semana más.

Disfrutar de los últimos días antes de la rutina

Si nuestro trabajo lo permite, podemos aprovechar los días previos al inicio del colegio para planear visitas o actividades que no hayamos hecho durante el verano. Podemos preparar postres juntos, bañarnos en la piscina antes de que la cierren, ir de compras o simplemente pasar una tarde en la bolera del barrio, por ejemplo. Lo importante es que estemos entretenidos, ya que de este modo reduciremos el nerviosismo y el estrés propio de estos días.

En el caso de que los síntomas no desaparezcan, en MundoPsicologos.com podrás encontrar especialistas en terapia infantil cerca de tu ciudad.

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Escrito por

Raquel Rodríguez

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