Mindfulness para niños: Beneficios y juegos para empezar a meditar

¿Qué es el mindfulness para niños? Descubrimos por qué es interesante y cuáles son sus beneficios para los más pequeños.

5 ABR 2019 · Última modificación: 1 ABR 2021 · Lectura: min.

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Beneficios del mindfulness para niños

El mindfulness para niños es una técnica de atención plena o consciencia plena de lo que hacemos en cada momento mediante la meditación. Es válida y beneficiosa como hábito cotidiano entre la población sana tanto adultos como niños y jóvenes ya que ayuda a centrar la atención, a la relajación y a gestionar el estrés. También se trata de una de las terapias más novedosas para el tratamiento de algunos trastornos y patologías psicológicas y médicas, siempre en conjunto de otras terapias más específicas, por sus amplios beneficios tanto a nivel físico como psíquico. Veamos los puntos básicos de este método y algunos juegos de Mindfulness o ejercicios de mindfulness para niños.

¿Qué es el mindfulness para niños?

El mindfulness ha inundado el ámbito de la psicología occidental de la mano de Jon Kabat-Zinn (gran referente en este ámbito) y es una técnica aliada de las Terapias Psicológicas de Tercera Generación. Sin embargo, esta técnica realmente es parte de la clásica meditación budista aunque actualmente no implica tintes religiosos. Es una práctica psicológica compuesta de diferentes prácticas de meditación y de enseñanzas psicológicas útiles para nuestro bienestar psíquico. Además estos ejercicios de meditación pueden aplicarse a los niños para conseguir mejorar su concentración y su actitud.

¿Cómo es el mindfulnees para niños?

La palabra mindfulness es una palabra inglesa que se traduce al español como conciencia plena o atención plena. Esta técnica ha sido definida de muchas formas, aludiendo en todas ellas al desarrollo del estado de presencia (ser y estar aquí y ahora), el desarrollo de una conciencia lúcida y serena que vive en el momento presente con ecuanimidad y sin juzgar lo que está ocurriendo, y con aceptación, que no resignación.

Además, su práctica va indisolublemente unida al desarrollo adecuado de la compasión. Incluso algunos estudios sugieren que en buena medida la efectividad del mindfulness puede deberse a que genera estados mentales de autocompasión (entendida como amabilidad y deseo de dicha, no como pena) en los que se reduce la autocrítica y se promueve la delicadeza hacia uno mismo. De esta forma, el mindfulness en la educación infantil puede otorgar muchos beneficios a los niños. 

En definitiva, el mindfulness para niños y para adultos trata de desarrollar la atención o conciencia plena al momento presente y ayuda a la relajación y a gestionar el estrés. Vivir aquí y ahora. Porque, como dice el médico y psiquiatra referente en este campo, Vicente Simón:

“Vivimos atados a múltiples preocupaciones y con un gran estrés que, por lo general, no es debido a situaciones reales, casi siempre nos generan estrés cosas imaginarias que cavilamos. Como si estuviéramos soñando y no nos diéramos cuenta. Es una proyección de futuro constante que nos arrastra”.

Beneficios del mindfulness para niños

Si los tiene para los adultos, el mindfulness para niños tiene múltiples beneficios. En general, las personas que empiezan a practicar esta técnica de gestión de las emociones nos dicen que tienen más capacidad para regular su estrés, así como mayor grado de bienestar y serenidad.

Esta práctica milenaria y técnica psicológica ha llamado la atención de la neurociencia y la medicina por su impacto en la salud tanto física como mental. De esta manera, la investigación científica ha puesto de manifiesto una larga lista de beneficios que ocurren, de forma general, en aquellas personas que practican mindfulness, a diferentes niveles: fisiológico, inmunológico, emocional, conductual, neurológico, etc. Más específicamente, podemos añadir que cada persona orienta el beneficio de la meditación hacia su propia necesidad individual.

Seguir un programa de mindfulness para niños o hacer juegos de mindfulness a los pequeños puede llegar a corregir la mala actitud de estos así como ayudarles a ser más conscientes de su interior y a controlar sus propias emociones. Tanto es así que a través de las actividades de Mindfulness los niños pueden desarrollar habilidades que no se acostumbran a trabajar en el colegio o en casa, como puede ser la inteligencia emocional. Centrándonos en niños y adolescentes, podemos destacar los siguientes beneficios derivados de esta técnica que la investigación científica ha manifestado:

1. Mayor tranquilidad

La calma es el primer e inmediato efecto del mindfulness para niños. Cuando estamos calmados y nuestra mente está serena, podemos enfocar la atención en lo que sea que vaya a ocurrir, lo que se traduce en un mejor rendimiento en la actividad que estemos haciendo -ya sea gestionar una emoción, hacer un ejercicio, atender a una explicación, ver una película, planificar una acción, etc.-. Al seguir un programa de mindfulness para niños, los pequeños pueden aprender a dejar de lado el nerviosismo para realizar determinadas tareas.

2. Mejora de la atención

La meditación o el mindfulness para niños implica directamente un entrenamiento de la atención, por lo que dicha capacidad mejorará (así como la capacidad de ignorar distracciones y no caer en los despistes) y podremos ser más conscientes de lo que ocurre dentro y fuera de uno mismo. Estas técnicas de relajación para niños aumentan la concentración de los pequeños haciéndolos más centrados en una tarea y evitando el multitasking

3. Aumento de las capacidades cognitivas

Por otra parte, la meditación mejora otras capacidades cognitivas como son la capacidad de abstracción, de lógica, de cálculo, la creatividad, etc. Tanto realizar algunas actividades mindfulness como juegos de mindfulness con los niños proporciona unos beneficios a nivel mental y cognitivo notables en los pequeños.

4. Reduce los pensamientos negativos

El mindfulness para niños también reduce los pensamientos intrusivos y rumiaciones. A pesar de que parezca que los niños no suelen pensar en negativo, la realidad es que nuestra mente tiende hacia la negatividad desde edades muy tempranas. Por este motivo realizar una relajación guiada para niños o un ejercicio para niños de mindfulness puede ser muy beneficioso para aprender a controlar la mente desde edades muy tempranas. 

Beneficios del mindfulness para niños

5. Control sobre la impulsividad

El niño que medita y sabe escuchar a sus emociones, va a experimentar estas últimas de manera útil, sana y adaptativa, aprendiendo a responder en lugar de reaccionar, lo que implica menor impulsividad. Se ha comprobado que realizar actividades de mindfulness o ejercicios de mindfulness para niños mejora el control de la impulsividad de los niños en diversas situaciones. 

6. Gestión de las frustraciones

El mindfulness para niños provoca mejoría en la gestión de las frustraciones, del estrés y de la ansiedad ya que desarrollará mayor capacidad de aceptación de lo que le ocurre. Aprender a tolerar las frustraciones y los fracasos puede ser beneficioso para el aprendizaje de los pequeños. Por este motivo el mindfulness infantil es una buena técnica para poder tolerar los errores y acabar aprendiendo de ellos.

7. Aumento de la autoestima

Ofrece un aumento de la autoestima, la seguridad y la confianza en uno mismo. Junto a los juegos de mindfulness o las actividades de mindfulness los niños aprenden a valorarse desde su interior y no a tomar las expresiones de los demás para su propia aprobación personal. 

8. Autoconocimiento

El mindfulness les proporciona un aprendizaje de los propios límites y capacidades. A través de esta meditación para niños los pequeños pueden aprender quiénes son realmente. De esta forma, el mindfulness infantil proporciona herramientas para aprender a conocer su interior, un aprendizaje vital para desarrollar todas sus capacidades. 

9. Facilita el perdón

Ayuda a aprender a perdonarse a sí mismo y a los demás. Las técnicas de mindfulness o los juegos de mindfulness permiten a los niños a saber el valor del perdón y a realizarlo de una manera más significativa ante los demás.

10. Aumento de la sensación de gratitud

Permite el desarrollo de la gratitud, la responsabilidad y el amor. Las actividades de mindfulness para niños como puede ser la relajación guiada para los niños acaba permitiendo que los pequeños valoren lo que les rodea y aprendan a desarrollar la gratitud ante sí mismos y los demás. 

En otros planos como el fisiológico los beneficios del mindfulness en niños son la mejoría en el sueño, en el sistema inmunológico y en la presión arterial. En el ámbito académico la práctica del mindfulness para niños ha constatado una mejoría del rendimiento, la capacidad de aprendizaje y la memoria de los más pequeños.

En el plano conductual destaca una menor violencia y un desarrollo de habilidades sociales, asertividad y empatía. Finalmente, en el plano neurológico, algunos estudios han revelado que practicar técnicas de mindfulness para niños favorece cambios en la estructura y funcionamiento cerebral como por ejemplo que ayuda a prevenir la pérdida de volumen que se da en la sustancia gris cerebral con la edad, que reduce la activación de la red neuronal por defecto (red de neuronas que se mantiene activa cuando nuestro pensamiento está divagando) o que favorece la actividad de la corteza prefrontal, área cerebral relacionada con las funciones ejecutivas –inhibición de conducta, planificación, atención, capacidad de toma de decisiones, etc.-.

“En definitiva, el niño que practica mindfulness sentará las bases de una madurez más saludable y sólida a diferentes niveles.”

¿Cómo iniciar la práctica del mindfulness infantil?

La práctica es sencilla. Es fácil comprender cómo llevar a cabo los ejercicios de mindfulness para niños, si bien es cierto que hay que saber cómo realizarlos correctamente y tener en cuenta que, al principio, será algo costoso que salgan bien. No obstante, el proceso de desarrollo de la atención plena (así como el resto de beneficios derivados de la meditación) no es tan sencillo: requiere tiempo y práctica.

Para obtener beneficios de un programa de mindfulness para niños hay que practicar a diario al menos 10 minutos, aunque suele recomendarse entre 40 minutos y una hora en adultos. Sobre todo para realizar mindfulness para niños el tiempo debe adaptarse a las necesidades y capacidades individuales. Se debe ser constante y tener en cuenta que esto es como un entrenamiento: hay que practicar un poco cada día y, poco a poco, iremos mejorando y viendo resultados.

¿Con qué edad pueden empezar a meditar?

Depende. Si hablamos de meditación informal en niños, por la cual hacemos actividades cotidianas en consciencia plena, no hay una edad concreta para que los pequeños empiecen a meditar. Es más, los niños hacen un montón de actividades que podríamos llamar "pre-meditativas", como recortar con las tijeras, que los padres y educadores debemos conocer para fomentar el seguir haciéndolas en consciencia plena a medida que van creciendo.

Si hablamos de meditación formal, donde ya hablamos de cierta técnica, los niños de 6 años ya pueden empezar a meditar, e incluso algunos más pequeños. No obstante, siempre depende del niño, ya que cada uno es diferente. Será el psicólogo quien determine si puede o no trabajar con el niño y qué aspectos podrá trabajar. En cualquier caso, a estas edades es indicado trabajar el mindfulness para niños mediante juegos y actividades atractivas, adaptándonos a sus necesidades y capacidades. La clave es empezar a realizar este tipo de actividades de mindfulness a través de juegos con mindfulness que sean divertidos y entretenidos para ellos. De nada sirve realizar el mindfulness y sus ejercicios si los pequeños no se divierten en estos momentos.

Meditación para niños

Además, la psicoeducación emocional que engloba mindfulness y que debe acompañar a la técnica de meditación, se puede empezar a trabajar antes de los 6 años, siendo esta psicoeducación altamente recomendable para cualquier niño, a fin de que crezcan sabiendo identificar, escuchar y utilizar correctamente sus emociones (lo cual se transforma en crecer también con una conducta adaptativa y sana).

¿Para qué niños está indicado?

La meditación es estar con uno mismo, conocerse, es aprender a ser buena persona, es crecer interiormente, aprender a ser compasivo con uno mismo y con los demás, a empatizar, a vivir sanamente las propias emociones y las de los demás, etc. Así, es fácil deducir que la meditación para niños está indicada para todos los pequeños como práctica saludable del día a día.

El mindfulness para niños también se emplea como terapia en algunos trastornos. Sin embargo, no se debe emplear como terapia única y también hay que tener cuidado en ciertos casos como trastornos obsesivo-compulsivos.

Talleres infantiles y libros sobre mindfulness

Si bien los libros sobre mindfulness para niños pueden ser útiles y ayudarnos en nuestros primeros pasos, hay que tener en cuenta que solo es una guía, una información plasmada en papel en la cual no podemos preguntar y que nos responda, algo general que no puede ajustarse a las necesidades individuales.

Mi consejo es que el niño acuda a un grupo, taller o curso infantil. Es importante que estos talleres, que podrán tener tanto carácter grupal como individual, sean impartidos por un profesional de la psicología especializado en la técnica y con experiencia personal en la misma.

En dichos talleres de ejercicios de mindfulness para niños, en cada sesión semanal, se irá instruyendo al niño, guiándole y supervisando su progreso en el ámbito de la meditación, ajustándolo a sus necesidades particulares, así como acordando con los padres los "deberes" que debe realizar en casa a fin de que la práctica se convierta en un hábito diario que se realice adecuadamente.

El ejercicio de mindfulness de observar una fruta

Ejercicios de mindfulness para niños

1. Tranquilo y atentenco como una rana

El libro Tranquilos y atentos como una rana de Eline Snel, una terapeuta holandesa que ha instaurado una práctica especializada en niños es un buen punto de partida para iniciarse. En él propone un método (con un CD incluido) en el que se ofrecen meditaciones guiadas para que los padres inicien a sus hijos.

2. Relajación para niños guiada

Un ejercicio muy sencillo es hacer que los niños que presten atención a su respiración, les servirá para relajarse y mantenerse concentrados, ¿cómo? Pues la idea partió del autor Daniel Goleman que propone que los pequeños se tumben boca arriba y pongan un peluche o muñeco sobre su barriga. En ese momento deberán focalizarse en ver cómo sube y baja mientras cogen y expulsan el aire.

3. Juegos Mindfulness

Un juego que les resultará divertido es a jugar a que sois astronautas en otro planeta y que tiene que describirte los objetos (por ejemplo frutas) que le des con los cinco sentidos: cómo es, qué color, a qué huele, cómo sabe... lo más minucioso posible. Esto le hará fijarse en detalles que nunca había percibido.

4. Paseo y relajación mindfulness

Como en el mindfulness para niños no todo tiene por qué ser tranquilidad, se puede practicar mientras se da un paseo o al volver del colegio pidiéndole que se fije en lo que hay a su alrededor, desde sonidos a olores, detalles, personas... y animarle a descubrir aspectos nuevos de lo que le envuelve.

Así pues, hay muchas formas de poner en marcha el mindfulness para niños, y muchas de ellas más fáciles de lo que pensabas. ¿A qué estáis esperando para ponerlas en práctica?

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Escrito por

Insight Psicologia-Comunicación

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Bibliografía

  • Ruiz Lázaro, P.J., Rodríguez Gómez, T., Martínez Prádanos A. y Núñez Marín E. (2014) Mindfulness en Pediatría: el proyecto "Creciendo con atención y consciencia plena" Revista Pediatría Atención Primaria vol.16 no.62 Madrid
  • Thich Nhat Hanh. Plantando semillas: La práctica del mindfulness con niños. Kairos.
  • Hervás Torres, G., Cebolla i Martí, A., Soler, J. (2016) Intervenciones psicológicas basadas en mindfulness y sus beneficios: estado actual de la cuestión. Clínica y Salud, Investigación Empírica en Psicología. Colegio oficial de psicólogos de Madrid. Vol. 27. Núm. 3. - 2016. Páginas 115-124
  • Sarmiento-Bolaños, M. J. y Gómez-Acosta, A. (2013) Mindfulness. Una propuesta de aplicación en rehabilitación neuropsicológica. Avances en Psicología Latinoamericana, vol. 31, núm. 1, pp. 140-155

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