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Tú también puedes ser un hipócrita

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Hipocresía: el que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Para saber dónde te encuentras en relación a dicho comportamiento, contesta con sinceridad al test abajo.

9 OCT 2019 · Última modificación: 30 OCT 2019 · Lectura: min.
Tú también puedes ser un hipócrita

La hipocresía está a la orden del día. A todos nos molesta que aquellos que nos rodean sean hipócritas con nosotros, porque asociamos hipocresía con falsedad, pero se trata de un comportamiento que vemos constantemente porque incluso nosotros mismos somos hipócritas, aunque no nos demos cuenta. El que esté libre de pecado que tire la primera piedra.

La propia palabra ya lo dice: hypo es máscara y crytes quiere decir respuesta, esto es, «acción con que alguien corresponde a la de otra persona». La hipocresía es fingir, actuar, representar un papel o comportarse de manera poco sincera. Es, por tanto, un comportamiento que va más allá de una sonrisa falsa o de una actitud deshonesta. Afecta a toda nuestra vida, puesto que la sociedad en sí ya está condicionada por reglas que, si se saltan, se critican; reglas a las que nos atenemos de cara a la galería, aunque de manera privada nos comportemos como realmente queremos.

Por tanto, no se trata solo de esconder sentimientos o mostrar una cara y criticar por detrás; la hipocresía es un comportamiento que se extiende a todas las relaciones humanas, por mucho que lo neguemos y vayamos de sinceros por la vida. Porque todos somos hipócritas, ya sea para encajar en el grupo (¿o es que nadie ha afirmado que le gusta tal grupo de música para no ser el raro de la pandilla?), para caer bien en la empresa (y por eso aceptamos ir a comer a ese sitio que no nos gusta), para no dañar los sentimientos de otra persona (diciéndole lo mal que le queda ese pantalón cuando nos pregunta porque es nuestra mejor amiga, o que sí apreciamos todos los kilos que ha perdido cuando la vemos igual que siempre).

En algún momento de nuestra vida, hemos actuado con hipocresía, por mucho que pretendamos justificar ese comportamiento. Y lo hemos hecho porque lo consideramos normal.

Obviamente, hay actuaciones que se entienden y otras que se cuestionan, aunque ambas sean hipócritas. De este modo, cuando estamos cerca de una persona demasiado falsa, tendemos a sentirnos indignados, porque observamos su falta de empatía, la mentira de sus sentimientos, sus críticas y burlas a escondidas o el doble rasero que muestra (por ejemplo, al criticar un concurso que luego ve o a la hora de cuestionar la moralidad de un comportamiento que después hace, como ser infiel, mentir, ver cine para adultos…). Y nos sentimos engañados. Y nos enfadamos.

Pero entonces ¿qué podemos hacer cuando nos encontramos con una persona excesivamente hipócrita? Obviamente, con enfadarnos no solucionamos nada, pues la persona que es falsa y actúa con maldad, esa que es excesivamente hipócrita, se va a escudar en su comportamiento para criticar nuestro enfado sin que nuestra actitud cambie nada. Es decir, ella seguirá siendo igual.

Por tanto, lo mejor es poner en evidencia su hipocresía; o, mejor dicho, su exceso de hipocresía. ¿Cómo? Ser fiel a nuestros principios sin importarte la influencia que esa persona pueda ejercer en nosotros, mostrándole cómo se contradice cuando así lo haga y, sobre todo, ignorando sus críticas cuando se dé cuenta de que no seguimos sus normas.

Así pues, la mejor manera de evitar ser demasiado hipócrita y, sobre todo, soportar a aquellos que lo son de manera exagerada es cultivar nuestras habilidades sociales. De este modo, podremos alcanzar bienestar social y emocional. Saber cómo relacionarnos con este tipo de personas de manera satisfactoria y cómo mantener una actitud serena ante su comportamiento nos permitirá hacer frente a situaciones incómodas y nos hará crecer como personas, tanto profesionalmente como desde el punto de vista personal. Y, a la larga, ello nos hará seres más felices y completos.

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1 Comentarios
  • Susana Estudillo Pérez

    Con el tiempo es cierto q me he dado cuenta q no hay q entrar en el juego con ese tipo de personas, al final la perjudicada eres tú, así q paso de personas así, a cada uno hay q darle su sitio y nada más

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